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PARA MEDITAR, REFLEXIONAR Y COMPARTIR....
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29 de noviembre 2009.
Primer domingo de Adviento
Jeremías 33:1416
Salmo 25:1-10
1rea. Tesalonicenses 3:9-13
San Lucas 21:21-36
Hoy comienza el tiempo de espera y se
nos habla de fijarnos en ella orando y comportándonos de manera diferente.
Tenemos un problema grave vemos las señales y no las entendemos o no las
reconocemos y mucho menos esperamos en la llegada de nuestro Salvador, la
Parusía.
Recuerdo que al mudarme a la ciudad de
Chicago algunas de las avenidas que van de este a oeste, tienen las señales de
tránsito, como lo es el Pare sin llegar a la esquina, o en lugares no esperados.
Esto hacia que guiase con más cuidado y estar pendiente a las señales.
El evangelio nos pide mirar al cielo
porque del sol, la luna, las estrellas; podemos ver en la tierra la angustia de
la gente confundida por el bramido del mar y las olas. Si, las señales nos
avisarán, sin embargo tenemos que estar pendientes y en espera siempre, porque
en otro evangelio nos dice vendrá como ladrón en la noche, Tenemos que estar
preparados en oración y vigília, así estaremos más atentos a las señales que
Dios nos da para recibirlo como nuestro Rey.
Oración.
Gracias, Señor, tú nos ofreces Palabra
de esperanza en medio de toda dificultad y solo nos pides estar preparados.
Ayúdanos a ver las señales de Tú segunda venida, en vigilia mientras esperamos.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Lunes 30 de noviembre 2009.
Números 17:1-11
2da. Pedro 3:1-18
Salmo 90
La imagen de la vara de Aarón
florecida en el tabernáculo del testimonio, me conmovió. Pues siempre oímos de
la vara de Isaí como el retoño y la promesa. Esta lectura nos habla de los
tiempos difíciles en que vivía el pueblo de Israel, muy parecido a lo que
estamos viviendo en nuestro mundo actual. Había desconfianza, murmuración,
disputas y destrucción de todo lo que Dios había creado. Todos estaban
quejándose, inconformes y rebeldes, los lideres necesitaban una prueba del
liderato de Jehová en sus vidas. Entonces Moisés mando a todos los príncipes a
poner sus varas ante el altar, y allí floreció la vara de Aarón.
Las flores de la vara de Aarón me
recuerdan a las flores blancas sobre la cruz de Jesús del día de resurrección de
de Pascua, pues Jesucristo llevó nuestras cargas, nuestros pecados para
ofrecernos nueva vida y vida eterna. Allí en la cruz florece nuestra esperanza
de cambiar y establecer el reino que Jesús quiere para su pueblo.
En el tiempo de espera oremos para que
el líder de Dios nuestro Señor Jesucristo regrese porque él es más que la vara
de Aarón y de Isaí, Jesús es el Dios encarnado.
Oración
Oh Dios, creador de cielo y tierra,
permite que pueda ver florecer la vara de Jesús en los líderes de la iglesia y
la tierra. Te pido que sea yo renovada/o en medio de las situaciones que vivo
día tras día. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Martes 1 de diciembre de 2009.
2da de Samuel 7:18- 29
Apocalipsis 22:12-16
Salmo 90
“Yo te edificaré casa”
Siempre que llega el tiempo de
Adviento recuerdo a mi madre, pues el viernes negro (día después de acción de
gracias) para ella, era el día de hacer inspección de lo que se necesitaba para
tener la casa lista para Navidad. Lavaba las paredes y decidía cuales había que
retocar pues todo estaba pintado de blanco, ponía el orden de el recogido de los
gabinetes de la cocina, el brillo del piso, las plantas, que día estaríamos
disponibles para ayudar y para ella eso era una forma de edificar la casa.
Por otro lado cuando terminaba con el
patio, comenzaba la lista de personas a las que regalaría algo, ya fuera un
plato de arroz con dulce, pudín o una botella de ponche y las cosas que tendría
que comprar para regalar. Estas cosas le tomaban mucho tiempo y ella me decía
hay que sacar tiempo para que no se afecten los domingo ni los servicios de
Adviento en los hogares y que jamás se me olviden las oraciones. Así que
haciendo la limpieza y las cosas iba llamando a toda la familia y amistades para
preguntar como estaban y que necesitaban. Si tenía coraje con alguna persona
oraba para que Dios le diera la oportunidad de perdonarla. Así lavaba sus ropas
para poder entrar por las puertas de la ciudad de eternidad que conocía, la
casa de Jehová. Así edificaba su casa.
¿Estás edificando tu casa, para la
llegada del Señor?
Oración
Amantísimo Señor, perite que pueda
edificar la casa que Tú me haz dado. Que al igual que el Rey David pueda
entender tus misterios y lavar mis pecados en al fuente de la salvación que es
mediante tu Hijo Jesucristo. Amén
Miércoles 2 de diciembre de 2009.
Isaías 1:24-31
Lucas 11:29-32
Salmo 90
Llamados al arrepentimiento para que
se haga justicia.
Jonás se negaba a pedirle al pueblo de
Nínive del arrepentimiento de sus pecados como le había pedido Jehová. Cuando
fue echado fuera de la ballena, es como ir dentro de uno mismo y mirar que es lo
que esta mal y sacar la maldad. Cuando nos arrepentimos y queremos dejar atrás
la maldad, nos enfrentamos con la justicia, la ley que siempre nos condena.
En este tiempo de Adviento es tiempo
de actuar con justicia, para los pobres, los enfermos/as, las viudas, los
huérfanos los/as presas/os. Miremos dentro de nosotros/as si estamos haciendo
injusticia con los que están a nuestro alrededor. Si supervisas: ¿Quieres exigir
sin dar? Si tienes un negocio: ¿Estás teniendo ganancias excesivas a cuenta de
engaño? Si trabajas para alguien: ¿Estás dando el máximo o haces lo escasamente
necesario?
Es tiempo de examinarnos y cambiar,
porque viene el Rey de Justicia y el nos salvará y traerá justicia con El.
Prepárate arrepiéntete y endereza tu
camino.
Oración
Con corazón contrito y humillado
reconozco que soy pecador/a. Me arrepiento y pido que me guíes en un nuevo
caminar. Espero la segunda llegada del rey de Justicia, tu Hijo Jesucristo,
nuestro Señor. Amén.
Jueves 3 de diciembre de 2009.
Malaquías 3:5-12
Filipenses 1:12-18ª
Lucas 1:68-79
Profeta del Altísimo serás llamado,
irás delante del Señor; para preparar el camino, perdonando los pecados y
proclamando la salvación del mundo.
La lectura de Malaquías me puso a
pensar en lo que yo como parte de un pueblo he robado, ya que el Señor nos
reclamará los diezmos, el tiempo que no anunciamos la salvación y lo que debimos
hacer por nuestro planeta y sus habitantes. Inmediatamente me confesé y declaré
pecadora.
En mi juventud no diezme, en muchas
ocasiones me ofrecí como voluntaria y luego no cumplía, cuantas veces destruí y
no cuide de la plantas y arranque vegetación para eliminar las hojas. Cuantas
veces le di y le doy la espalda al que tiene problemas.
Hoy estoy consciente de todas estas
cosas y al igual que Pablo no ceso de proclamar que Jesús es mi Salvador y que
perdona todo pecado. Que alegría cuando una de sus ovejas regresa arrepentida y
comienza su cambio.
En los talleres de Iglesia y Sociedad
cada vez que voy me ayuda a ver el mundo de forma diferente y recuerdo que al
utilizar las cosas sin responsabilidad tiene consecuencia en el planeta, ya sea
la comida, la bebida, el agua los detergentes, hasta donde pongo la basura. Para
que cuando llegue nuevamente el profeta del Altísimo pueda estar un poco
preparada.
Oración
Oh Dios, que maravilloso es conocerte.
Tu palabra día tras día, me llama a seguir con el cuidado del mundo que creaste
para nuestro disfrute. Ayúdame Señor a a continuar proclamando tu palabra y
responder con firmeza a tu llamado de cuidar tu creación.
Viernes 4 de diciembre de 2009.
Malaquías 3:13-18
Filipenses 118b- 26
Lucas 1:68-79
“Para dar luz a los que habitan en
tinieblas y encaminar nuestros pies por el camino de la paz”
El tiempo de Adviento es visto como
una segunda Cuaresma, donde se nos llama al arrepentimiento de nuestros pecados.
Nosotros los cristianos que vivimos en la esperanza de la segunda llegada de
nuestro Señor Jesús, vivimos confiados en las promesas de los profetas. El
cántico de Zacarías nos proclama una promesa. Si Jesús es la luz del mundo no
tenemos tinieblas, ni sombra de muerte y estamos encaminados a la paz.
Cada vez que oigo las noticias locales
e internacionales siento que las tinieblas se quieren apoderar de nuestro mundo,
pero inmediatamente pienso en las promesas hechas por Dios. “Cuando aplastarás
al león y la víbora, ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad tocará
tu hogar” (Sal. 91). Esta es una promesa hecha por el Señor, pues pensamos que
es el final de los tiempos cuando oímos malas noticias. Siempre se nos olvidan
los miles de años que hemos estado protegidos por Dios y por eso envió a su Hijo
Jesucristo para que tengamos vida y vida en abundancia, para que vivamos en luz
y tengamos paz.
Oración
Gracias Señor porque siempre cumples
tu Palabra. Vengo a tí en este tiempo arrepintiéndome del desamor por mis
hermanos/as, por el maltrato a tu creación, por el egoísmo por las cosas
materiales y el deseo desmedido de poder. Ayúdame a vivir en tu promesa de
caminar por las sendas de paz, mientras esperamos la llegada del Rey, tu Hijo
Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Sábado 5 diciembre de 2009.
Malaquías 4:1-6
Lucas 9: 1-6
Salmo Lucas 1:68-79
Mas a vosotros que teméis mi nombre,
nacerá el Sol de justicia y en sus alas traerá salvación.
Solo he visto la aurora boreal en
películas y fotos, pero las personas que la han visto, me cuentan que es una
experiencia espiritual, donde en medio de toda oscuridad sale el destello
maravilloso de la luz. Cuando se nos dice que Jesús e nuestro Sol de justicia
pienso que ese destello lo alumbrará todo y cambiará todo. Los pastores vieron
esta señal en la estrella, os magos la siguieron porque era brillante y
diferente, anunciaba el día de la unión de las naciones, el día del amor por la
humanidad, donde no habrán lágrimas ni dolor.
Solo tenemos que temer ya Dios en el
buen sentido de la Palabra, hacer la voluntad de Dios que es servir a nuestro
prójimo y no albergar rencor, ser sabios en un mundo necio que adora las
posesiones y el dinero. En estos días donde el sol se esconde temprano esperemos
al Sol de justicia y con El llega la paz.
Oración
Gracias te doy Señor, porque siempre
muestras tu misericordia. Tu Hijo Jesús vino al mundo y enseñó una nueva manera
de vivir, perdonando y amando. Te pido me ayudes a vivir como el nos enseñó una
vida de amor y perdón con todas tus criaturas. Por Jesucristo nuestro Sol de
Justicia. Amén.
Copyright © por Sinodo Luterano del Caribe Derechos Reservados. Publicado en: 2004-11-26 (5786 Lecturas) [ Volver Atrás ] |